Magnífico
título para confundir al lector y sobresaltar a aquellas personas aficionadas a consumir
productos ricos en antioxidantes para
prevenir el envejecimiento. Publicado hace unos días en la Vanguardia, si se lee el artículo con detenimiento, queda
claro que Watson - eminente premio nobel y figura clave en el campo de la
genética- principalmente está poniendo
en cuestión las líneas de investigación en los tratamientos actuales contra el cáncer basados
en la terapia genética de eficacia hasta el momento limitada y, de modo muy colateral, se refiere a los antioxidantes y la posibilidad de que estos pudieran llevar a un pequeño número de cánceres que de
otro modo no hubieran aparecido; hipotesis o posibilidad a demostrar de modo concluyente.
En
próximas entradas me centraré en explicar que son exactamente los antioxidantes
y si realmente ayudan algo a prevenir el envejecimiento. Hoy sólo pretendía
resaltar este defecto del periodismo que informa correctamente en la letra pequeña -aunque a menudo
con excesivos tecnicismos para el público en general- si bien
tiende a utilizar titulares que confunden, asustan, o dan esperanzas infundadas
a pacientes y sus familiares sobre nuevos descubrimientos en relación a las
enfermedades que padecen.

